En el marco del Programa “Raíces de Vida”, el equipo de la Oficina Nacional vivió nuevamente la experiencia de los Ejercicios Espirituales Ignacianos.
Para nuestra organización, la espiritualidad es parte importante de nuestra naturaleza misional y como obra Jesuítica, todo nuestro equipo participó de dichos Ejercicios, que son una secuencia ordenada de reflexiones, meditaciones y contemplaciones -ejercicios- que surgen de la profunda experiencia espiritual que Ignacio vive a partir de su conversión, con el fin de ayudar al que se ejercita en ellos a descubrir cuál es la voluntad de Dios para su vida.
Dichos ejercicios se remontan al cuaderno de notas en el que Ignacio describe sus experiencias espirituales vividas en una cueva junto al pueblo de Manresa, al lado del río Cardoner, donde -como lo escribe en su Autobiografía- le trataba Dios de la misma manera que trata un maestro de escuela a un niño. (Autobiografía 27).
Para los ejercicios se toman cuatro semanas, que corresponden a cuatro momentos:
Momento inicial, principio y fundamento
- 1era: consideración y contemplación de los pecados;
- 2da: La vida de Cristo nuestro Señor hasta el día de Ramos;
- 3era: Pasión de Cristo nuestro Señor;
- 4ta: Resurrección y Ascensión; contemplación para alcanzar amor.
(4ta anotación EE.EE)
La CPAL (Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe) comprometida con la primera de las Preferencias Apostólicas Universales: “Mostrar el camino hacia Dios mediante los ejercicios espirituales y el discernimiento”, desea impulsar y dar a conocer la riqueza de la espiritualidad ignaciana entre los colaboradores de sus obras en América Latina, así como entre las personas más desfavorecidas a las cuales acompaña.